La luz se colaba por la ventana en forma de palabras. Palabras que descubren la luz, luz que ilumina las palabras que hablan del espacio y de todo aquello que nos rodea. Disfruta de las palabras, de los sentimientos, siéntente libre expresándote.
Bueno, ya estamos todos hablando que si ya esta aquí la Navidad, que si las luces de la calle, que si los regalitos, que si "Feliz Navidad" a todo quién se cruce por el camino (aunque te caiga como una patada en los huevos), etc.
Yo de normal siempre he odiado estas fechas (excepto cuando uno es pequeño por aquella cosa de los regalos y la ilusión), no por nada en particular, sé que hay gente que lo pasa mal por acordarse de personas que se han ido, otras personas lo pasan mal por las reuniones familiares que no les apetece o simplemente por que no les gusta.
Hasta este momento yo me consideraba de este último grupo.
Desde hace unos días he venido pensando en todo esto que se monta ahora por estas fechas, tantas cosas y tanto despilfarro en muchos sentidos. Seguramente influye bastante que no soy cristiano ni católico (que no es lo mismo aunque lo parezca) pero vivo en un país católico y en una ciudad muy católica lo cual hace que todo esto de la Navidad lo viva más de cerca de lo que uno quisiera.
Además de esta realidad, la Navidad es una cosa que tenemos que pasar todos los años, TODOS! sin excepción así que... ¿por qué pasar un mal rato durante unas cuantas semanas cuando puedo pasarlo bien?
Como venía diciendo, he estado analizando todo esto y he llegado a la conclusión de que realmente lo que aborrezco es todo este consumismo exacerbado que se monta a raíz de las Pascuas. El despilforre y el derroche sin medida hace que uno piense y recapacite en todo aquello que merece la pena y como no encaja en mis ideas y en mis creencias me hace enfadar bastante.
Así que llegado a esta conclusión, he decidido que este año va a ser el comienzo de una reconciliación con las Pascuas, intentando separar el consumismo indiscriminado de las Fiestas propiamente dichas.
Este año es mi momento, voy a aprender a disfrutar de las Pascuas y a evitar unirlo en mi mente al consumismo capitalista.
Yaaaa... sé que no soy católico ni cristiano pero vivo en España y a no ser que me marche de este país (cosa que no tengo ganas de volver a hacer de momento) debo apechugar con lo que nos toca. Y como ahora toca celebrar las Navidades, pues a celebrarlas, a disfrutar y a ser todo lo feliz que pueda ser. Al fin y al cabo, ya casi le voy empezando a pillar gustillo a esto de las Navidades. Hay que reconocer que tiene una parte bonita en cuanto a moral, a sentimientos, a valores y a intenciones y deseos para otras personas. Lo dicho... a ver cómo se me dan este año, espero que mucho mejor que el año pasado y peor que el siguiente. De momento os dejo con un tema que me ha gustado mucho esta tarde. Se llama Believe y es de Gus Gus. Ya llevo unas cuantas veces oído el mismo tema...
Ayer me sorprendió una noticia en el periódico El Mundo acerca de una encuesta realizada por un organismo de la Universidad de Salamanca acerca de una posible federación hispano-lusa. Esta noticia me hizo recordar unas palabras de José Saramago hace cosa de 3 años en las que se vanagloriaba de profetizar una unión ibérica entre ambos Estados a la que incluso se atrevió a poner nombre: Iberia. Qué original.
El estudio publicado ayer me sorprendió en sus resultados, en conclusión y para no andarme con rodeos: los españoles pasamos de nuestros vecinos mientras que los portugueses desean esa hipotética unión.
¿Por qué España y Portugal esta tan cerca y a la vez tan lejos? Seguramente es una relación amor-odio que viene desde hace muchos siglos cuando Portugal formó parte de la Corona española a partir de nuestro querido Felipe II quién nos hizo ser el mayor Imperio que jamás ha existido sobre La Tierra.
¿A qué viene ahora este estúpido estudio ahora? La verdad que no veo demasiado interés por parte de los españoles en unirnos con Portugal cuando incluso entre nosotros mismos estamos constantemente "peleándonos" entre la independencia o no de ciertas Comunidades que ya todos conocemos por aburrimiento o cansancio.
Curiosidad del estudio es la diferencia entre los españoles que han viajado alguna vez a Portugal (53%) frente a los portugueses (84%), quienes incluso están dispuestos a aprender la lengua española como obligatoria en la escuela.
¿Por qué esta diferencia entre el pensamiento de los españoles y los portugueses? Seguramente haya detrás una razón económica puesto que Portugal mira más hacia su vecino en cuestiones económica o para buscar trabajo, mientras que en España nos fijamos e incluso emigramos más hacia otros países como Francia o Reino Unido.
Para mi gusto este estudio es bastante desafortunado en cuanto al estudio como al momento de salir a la luz, ya que los españoles ahora mismo estamos pensando más en cómo salir del agujero que nos han metido los bancos y los gobiernos que hemos sufrido, a la posibilidad de unirnos con ningún país o que algún país se una a nosotros y tengamos que soportar más cargas de las que actualmente estamos sufriendo.
Ya que la Universidad de Salamanca se anima a hacer estudios que no ayudarán a la situación actual, yo les propongo hacer un estudio sociológico sobre lo que piensa la población de su presidente, sobre su posible (y casi obligada) dimisión, sobre salvar a cajas con millones de € a costa de sobrecargarnos de impuestos o reducirnos salarios y pensiones, o acerca de una huelga general e indefinida hasta que se lleven a cabo medidas drásticas como la reducción de los salarios políticos a todos los niveles.
Seguramente esta entrada no será la más acertada para ser la segunda de este nuevo blog, sé que es aburrida, que algunos ni siquiera habrán terminado de leerla y que no suele interesar en términos generales.
No era mi intención hacer una entrada de este tipo pero me ha apetecido y me lancé a hacerla. Espero que las siguientes sean menos aburridas para vosotros y para mi, pero creo que es mi deber decir ciertas cosas de un país que nos atrevemos a llamarnos democrático y que por mi parte estoy deseando cambiar y que cambiemos. Tomemos consciencia de nuestro futuro.